La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) condenó este viernes al Estado argentino por su responsabilidad y falta de investigación del atentado terrorista contra la sede de la AMIA el 18 de julio de 1994, que causó 85 muertes.
La presidenta del organismo, Nancy Hernández, notificó la sentencia a las partes y explicó que durante el proceso Argentina reconoció su responsabilidad total en este caso, lo cual fue aceptado por el tribunal internacional que, de todas formas, emitió la sentencia y ordenó medidas de reparación.
El fallo
La jueza manifestó durante la lectura del fallo de la corte que a partir de la denuncia presentada cinco años después del atentado por los familiares de las víctimas se puede puntualizar que Argentina "tampoco garantizó un acceso real a la documentación" sobre lo sucedido aquel día.
"Se determinó la violación del derecho a la verdad por las múltiples falencias en la determinación de la verdad histórica sobre el atentado y sobre la responsabilidad directa en las maniobras de encubrimiento", recoge el texto, que destaca la existencia de dificultades por parte de los familiares a la hora de acceder a la información pertinente.
De esta forma, la corte ha resuelto por unanimidad apuntar a la responsabilidad del Estado argentino y determinar su implicación en la violación a los derechos a la vida e integridad personal, en perjuicio de las víctimas del atentado.
A raíz de esta sentencia, el tribunal ha ordenado a Argentina retirar "todos los obstáculos que mantienen la impunidad total en este caso" y ha instado a al país a iniciar y reabrir "las investigaciones necesarias para juzgar y sancionar a los responsables de los hechos y establecer la verdad de lo ocurrido".
A su vez, ha dado al país un plazo de un año para rendir cuentas al tribunal y poner en marcha las medidas adoptadas.