La Fiscalía de Bolivia acusó a Fernando Cerimedo por el delito de femicidio en grado de tentativa por el ataque a balazos contra su expareja, Nadia Beller, ocurrido en un hotel de Santa Cruz de la Sierra. La Justicia intenta reconstruir quiénes planificaron el ataque y establecer qué vínculo tuvieron con los sicarios que interceptaron a Beller y le dispararon tres veces.
El fiscal general Roger Mariaca confirmó la imputación y advirtió que la causa busca determinar no solo la eventual responsabilidad de Cerimedo, sino también la posible participación de otros autores intelectuales detrás del atentado.
Cerimedo fue detenido cuando estaba a punto de abordar un vuelo con destino a Buenos Aires, pocas horas después del ataque. Luego fue trasladado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC), donde quedó a disposición judicial.
En las primeras horas de la investigación, el comandante de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, había señalado que se analizaban distintas hipótesis, entre ellas la relación sentimental que habían mantenido Beller y Cerimedo. Con la imputación fiscal, la situación judicial del argentino se agravó.
Beller, abogada y analista política boliviana de 33 años, responsabilizó públicamente a su expareja por el ataque. La mujer sobrevivió después de fingir que estaba muerta para evitar que los agresores continuaran disparándole. “Si no fingía estar muerta, me remataban”, afirmó.
El atentado ocurrió cuando dos hombres vestidos como repartidores y con cascos llegaron al hotel en una moto robada. Según la reconstrucción inicial, uno de ellos abrió fuego contra Beller, mientras el otro le sustrajo la cartera y el celular. Luego ambos escaparon en otro vehículo.
La víctima recibió tres disparos y fue trasladada de urgencia para recibir atención médica. Las imágenes posteriores permitieron observar el operativo policial en el hotel y el momento en que Beller era llevada en camilla hasta una ambulancia.



