La cárcel de Devoto ha sido en los últimos días escenario de protestas y manifestaciones, en este caso, para que la Resolución tomada por el Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich, quede sin efecto. La misma fue publicada el pasado 26 de marzo en el Boletín Oficial (N°372/2025) y sus argumentos indican que la permanencia prolongada de internos en centros educativos generó "relevantes alteraciones en materia de seguridad" y permitió que algunos presos avanzaran en el régimen progresivo sin cumplir con las obligaciones estipuladas. Ante esto, varios Centros de Estudiante reaccionaron.
Durante dos días consecutivos, los reclusos de la cárcel de Devoto se sumaron a la protesta. Los vecinos de la zona alertaron la situación, cuando desde las calles se veía el humo y las llamas que se asomaban por las ventanas, producto de la quema de sabanas y colchones.
Desde el centro carcelario el reclamo es que los espacios de estudio sean nuevamente abiertos y que la Resolución que los prohíbe deje de estar vigente: “La universidad es de todos”, indican las banderas de los internos.
Dos jornadas de reclamo
Durante la noche de martes y miércoles, la reacción fue la misma. Sábanas y colchones ardían en los pabellones de la cárcel. Las primeras reacciones a la Resolución del Ministerio de Seguridad, tuvieron lugar el mismo 26 de marzo pasado, cuando el CECSo (Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales), desafió a Bullrich y adelantaron que no iban a “permitir este atropello”.
Desde esa comunidad aclararon: "Por medio de este decreto se busca cercenar un derecho tan elemental como el derecho a la educación superior. Esta resolución refuerza la distinción entre ciudadanos de primera y de segunda inhabilitando la participación política de los centros de estudiantes".
Mientras tanto, el Gobierno se apoya en la Ley N° 24.660, para continuar implementando la Resolución antes mencionada. La Ley (24.660) regula la ejecución de penas privativas de la libertad y establece que el tratamiento penitenciario debe ser obligatorio en aspectos como la convivencia y el trabajo, mientras que otras actividades, como la educación, son voluntarias.
Y sumado a esto, el argumento de que los presos no cumplen con sus tareas de reinserción y se generan “alteraciones en la seguridad”, cada vez que los centros de estudiantes están abiertos, logra el objetivo del Gobierno Nacional.
Se espera que esta violencia no escale más y es por eso que se siguen de cerca estos reclamos y manifestaciones en el centro carcelario.