La discusión por el endeudamiento de las familias volvió a instalarse en el centro de la agenda política. Mientras distintos bloques opositores buscan avanzar con proyectos para atender el crecimiento de la morosidad, el Gobierno sostiene que los indicadores comenzaron a mejorar y rechaza la posibilidad de una intervención estatal específica.
Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, defendió esta postura y aseguró que la mora de los hogares “empezó a bajar”. Para el dirigente de La Libertad Avanza, se trata de una señal que debería ser considerada antes de avanzar con nuevas regulaciones.
Menem también cuestionó la iniciativa de los sectores opositores y sostuvo que detrás de algunas propuestas que se presentan como una respuesta al problema del endeudamiento existe una intención política de generar dificultades para la gestión de Javier Milei.
“Detrás de algunas buenas intenciones está un sector de la política tratando de buscar algún efecto desestabilizador”, afirmó.
La oposición busca llevar el endeudamiento familiar al Congreso
La disputa tendrá un nuevo capítulo esta semana en la Cámara de Diputados. Más de 130 legisladores impulsaron una sesión especial para el 9 de septiembre con el objetivo de debatir distintos proyectos vinculados con la situación de las familias endeudadas.
Ante esa ofensiva, el oficialismo decidió acelerar el tratamiento en comisiones. La Libertad Avanza convocó a la Comisión de Finanzas para avanzar sobre las iniciativas relacionadas con el sobreendeudamiento familiar y, de esa manera, intentar encauzar la discusión antes de que llegue al recinto.
El movimiento parlamentario también contempla el debate sobre la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad, otro de los temas que forman parte de la agenda impulsada por la oposición.
Desde el oficialismo buscan que las distintas propuestas sean discutidas dentro de las comisiones y evitar que el debate avance directamente hacia una sesión especial.
Menem rechazó que el Estado intervenga ante las deudas de las familias
El presidente de Diputados fue contundente al explicar cuál será la posición del Gobierno frente al aumento de la morosidad. Según afirmó, la administración de Milei no considera necesario implementar una intervención estatal específica para asistir a las familias que tienen dificultades para cumplir con sus compromisos financieros.
“No creemos que sea necesario. Cada vez que el Estado intervino en algo las cosas terminaron peor”, sostuvo Menem.
El dirigente libertario argumentó que el nivel de mora debe analizarse dentro de un contexto más amplio y relativizó su impacto sobre la economía nacional. En particular, señaló que el volumen de créditos existente en Argentina continúa siendo reducido en comparación con el de otros países.
Según su explicación, una parte importante de los problemas actuales estaría relacionada con préstamos de montos relativamente pequeños que fueron otorgados a tasas elevadas.
Por qué el Gobierno vincula la suba de la mora con las tasas de interés
Menem atribuyó el incremento de la morosidad a un proceso que, según su interpretación, comenzó a desarrollarse a partir del aumento de las tasas de interés y de una serie de factores que afectaron al mercado crediticio.
El titular de la Cámara Baja mencionó entre esos elementos la pérdida de demanda de pesos, el traslado de fondos hacia el dólar, el esquema de las Letras Fiscales de Liquidez y el incremento de los encajes bancarios.
Desde la perspectiva oficialista, ese conjunto de medidas y movimientos financieros terminó restringiendo el acceso al crédito y elevando el costo de los préstamos. Como consecuencia, una parte de los deudores habría comenzado a tener mayores dificultades para afrontar sus obligaciones.
Menem también apuntó contra la incertidumbre que, según su análisis, se había instalado en el mercado y sostuvo que el comportamiento de los ahorristas y las decisiones tomadas en materia financiera contribuyeron a profundizar la presión sobre las tasas.



