El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a elogiar al gobierno de Javier Milei en el marco de la cumbre del G20 celebrada en Carolina del Norte. En su intervención, afirmó que la Argentina “está liderando una oportunidad histórica en el hemisferio occidental”, una frase que rápidamente fue destacada por la delegación argentina como un respaldo internacional de peso.
Bessent subrayó que las reformas económicas impulsadas por Milei, consideradas “imposibles” por muchos analistas, ya muestran resultados concretos. Entre ellos, mencionó la baja de la inflación y la mejora de las condiciones macroeconómicas, que en su visión consolidan la credibilidad del programa libertario. El funcionario norteamericano también anticipó un encuentro bilateral con el ministro de Economía, Luis Caputo, para profundizar en los avances y en la relación estratégica entre ambos países.
Señal de alineamiento con Donald Trump
La reunión se programó en el hotel Omni Grove Park Inn, sede del foro, y contó con la presencia de figuras clave del equipo económico argentino: Santiago Bausili, presidente del Banco Central; José Luis Daza, secretario de Política Económica; y Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA. El encuentro fue interpretado como una señal de alineamiento con la administración de Donald Trump, reforzando la sintonía ideológica y económica entre Washington y Buenos Aires.
El elogio de Bessent se suma a otros respaldos internacionales que el gobierno argentino viene acumulando en los últimos meses. Para Milei, estas declaraciones funcionan como una validación externa de su programa de ajuste y reformas, en un contexto interno marcado por tensiones sociales y críticas de la oposición. La narrativa oficial busca instalar que, más allá de las dificultades, la Argentina está recuperando confianza en los mercados y en los organismos multilaterales.
Sin embargo, algunos analistas advierten que detrás de estos gestos de apoyo se consolida una dependencia estructural respecto del Tesoro estadounidense y del Fondo Monetario Internacional. Señalan que, si bien los elogios fortalecen la posición internacional del gobierno, también podrían limitar la autonomía de la política económica argentina.



