Ratko Mladic, ex comandante militar serbio de Bosnia y condenado criminal de guerra, falleció a los 84 años en un hospital penitenciario ubicado en La Haya, tras sufrir múltiples derrames cerebrales. La cadena estatal serbia RTS informó la noticia.
En 2017, Mladic recibió una condena de cadena perpetua por parte de la Corte Penal Internacional debido a su responsabilidad en genocidio y otros crímenes cometidos durante el conflicto de Bosnia en la década de 1990.
Apodado el “carnicero de Bosnia”, lo declararon culpable por su implicación en el asedio prolongado a Sarajevo y la masacre de Srebrenica en 1995, en la que perdieron la vida 8,000 hombres y niños musulmanes bosnios.
Tras permanecer prófugo durante 16 años, fue capturado en Serbia en 2011 y juzgado por ordenar la exterminación de civiles musulmanes y croatas mediante tácticas de asedio, así como privaciones que sembraron el terror.
En las semanas previas a su deceso, el gobierno serbio solicitó su liberación por motivos de salud, al argumentar que se encontraba gravemente enfermo y que "podía morir en cualquier momento".
Sin embargo, en mayo, el Mecanismo Residual Internacional para los Tribunales Penales, organismo dependiente del Consejo de Seguridad de la ONU, rechazó la petición, al asegurar que Mladic tenía acceso a atención médica adecuada dentro de la prisión.
El hijo del exmilitar, Darko Mladic, expresó, en declaraciones a la prensa local, su indignación: "Esto es un asesinato silencioso de mi padre" y denunció que los médicos de la prisión "habían suspendido por completo el tratamiento".
Nacido el 12 de marzo de 1943 en Bozinovici, Bosnia, Mladic creció sin la presencia de su padre, asesinado durante la Segunda Guerra Mundial. Se formó en la Academia Militar de Zemun y tuvo una carrera en diferentes regiones de la ex Yugoslavia, incluyendo Macedonia, Kosovo y Croacia. Con el tiempo, pasó de ser un comunista yugoslavo a un nacionalista serbio, hasta asumir en mayo de 1992 el mando del Ejército de la República Serbia de Bosnia.
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