Mientras se llevaba a cabo la final de la Copa América entre la Selección Argentina y Colombia, el capitán Lionel Messi tuvo que ser sustituido a los 20 minutos del segundo tiempo y encendió las alarmas en la Scaloneta, que enfrentaba a un rival duro.
El ídolo argentino de 37 años, que corría detrás del colombiano Luis Díaz y piso de mala forma en el pasto sintético del Hard Rock Stadium, inmediatamente se tiró al piso por una molestia en la parte posterior de la pierna derecha. El jugador del Inter de Miami ya venía incomodo desde su disputa del balón con Santiago Arias en la primera parte, en la que pisó mal y se dobló el tobillo.
Tras ser atendido por el cuerpo médico, Messi tuvo que salir reemplazado por Nicolás González y se lo pudo ver por las pantallas del estadio sentado en el banco de suplentes, completamente angustiado y desbordado en lágrimas, por el dolor de no poder estar presente en el campo de juego junto a sus compañeros. Minutos después, las cámaras hicieron eco de la molestia del diez argentino, cuando enfocaron el tobillo derecho de Messi, que notoriamente estaba inflamado recordando al tobillo de Diego Maradona en Italia 90.
En principio, las señales no son positivas. Según se pudo saber, Messi sufrió un esguince en el tobillo derecho y se someterá a estudios médicos en las próximas horas para determinar el alcance de la lesión.
Se cree que el diagnóstico no será favorable y que deberá verse obligado a pasar un tiempo inactivo en medio de un calendario ajustado que se le viene entre la Selección argentina con Eliminatorias Sudamericanas y el Inter Miami con la Major League Soccer de Estados Unidos y la Leagues Cup.
Estas lesiones suelen recuperarse al cien por ciento entre las 4 y 6 semanas, aunque esto podría varias según el alcance de la lesión y los métodos para rehabilitar el tobillo.
Pese a esto, Messi pudo ponerse una zapatilla para alzar la copa junto con Ángel Di María, Nicolás Otamendi y el resto del equipo.