Desde su asunción, Javier Milei utilizó las redes sociales como un espacio clave para construir su imagen política y movilizar a su comunidad digital. Sin embargo, un análisis reciente indica que ese protagonismo comenzó a decaer de forma constante.
La consultora Ad Hoc elaboró un informe que estudia tanto la evolución de la imagen digital del Presidente como el comportamiento de las cuentas libertarias más influyentes en las redes. Maia Jastreblansky, en diálogo con Infobae a la Tarde, señaló que el estudio detecta un descenso “paulatino y persistente” en la relevancia digital de Milei.
Una de las causas identificadas es el lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA en febrero de 2025, que el propio Presidente difundió ampliamente. Ad Hoc calificó este evento como “un escándalo nativo digital para un gobierno nativo digital” y destacó que, a partir de entonces, comenzó a aumentar la negatividad asociada a la figura de Milei.
Los datos reflejan un cambio notable: mientras en febrero de 2025 se contabilizaron 13 millones de menciones sobre Milei, para junio de 2026 esa cifra había caído a 3,7 millones. La caída no fue abrupta, sino sostenida a lo largo del tiempo, lo que indica una pérdida significativa de la capacidad de generar conversación digital.
El informe también analizó a los 15 referentes libertarios que más participaron en la conversación sobre el Presidente. Estos usuarios disminuyeron tanto la cantidad de menciones a Milei como el nivel de interacciones que sus publicaciones generaban. Según Jastreblansky, dichos referentes “perdieron capacidad para instalar agenda y traccionar el debate público”.
Incluso el propio Milei redujo su frecuencia de auto-menciones en redes: en julio, sus publicaciones que se referían a sí mismo estuvieron un 28,4% por debajo del promedio de todo 2026, lo que refleja una tendencia en dos niveles: menos conversación general y menor impacto de sus amplificadores digitales.
El estudio también examinó la repercusión de las entrevistas presenciales de Milei en espacios digitales afines y constató que, durante 2026, estas tuvieron menos alcance y visualizaciones que en períodos anteriores.
Por último, Ad Hoc relaciona esta dinámica digital con la evolución de la opinión pública. Aunque las redes reaccionan más rápido y están más condicionadas por la coyuntura, las tendencias de conversación digital y la opinión pública comienzan a mostrar patrones similares, lo cual refleja los desafíos que enfrenta el oficialismo para sostener su narrativa.
En síntesis, la consultora resume el fenómeno bajo el concepto de “fatiga digital”: no solo hay una baja en las menciones, sino también un descenso sostenido en la capacidad de Milei y sus referentes para tanto generar debate como mantener su agenda en las redes sociales.
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