Cristian “Pity” Álvarez fue trasladado este viernes desde el Hospital Tornú de la Ciudad de Buenos Aires a la clínica psiquiátrica Solar Colonial, ubicada en Castelar, donde permanecerá internado mientras se realiza una evaluación que determinará cómo continuará el juicio que enfrenta por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en 2018.
El lunes se realizará una evaluación interdisciplinaria en la que participarán, como mínimo, un psiquiatra y un psicólogo del Cuerpo Médico Forense, además de los peritos designados por la defensa. Sin embargo, la realización del estudio no implica que ese mismo día esté terminado el informe.
Fuentes judiciales indicaron que, luego de entrevistar al músico, los especialistas podrían necesitar más tiempo para elaborar sus conclusiones o solicitar documentación adicional antes de presentar el informe ante el tribunal.
La resolución estableció tres días para que las partes propusieran peritos y, una vez vencido ese plazo y aceptados los cargos, otros cinco días hábiles para elaborar el informe con carácter urgente. La defensa designó a Rafael Herrera Milano y Enrique Gallego, mientras que la Fiscalía y la querella decidieron no presentar peritos propios.
Una vez finalizado, el informe será enviado al Tribunal Oral en lo Criminal N°29, que deberá comunicar sus conclusiones a las partes y determinar cómo continuará el proceso.
La evaluación que definirá el futuro del juicio
El juicio quedó suspendido este miércoles luego de que el tribunal considerara necesario realizar una nueva evaluación debido a los cambios registrados en la situación de Álvarez desde el último examen del Cuerpo Médico Forense. Hasta ese momento, 27 testigos habían declarado durante el debate por el homicidio de Díaz.
El resultado del nuevo estudio será determinante para definir los próximos pasos. Si los especialistas consideran que el músico está en condiciones de afrontar el proceso, el tribunal podrá disponer la continuidad del juicio. En caso contrario, deberá resolver cómo avanzar ante el nuevo escenario.
La defensa cuestionó las diferencias entre las evaluaciones realizadas sobre el estado de Álvarez. Queijeiro sostuvo que, mientras en el expediente civil se había dispuesto su internación y un abordaje especializado en salud mental, informes incorporados a la causa penal habían considerado que podía continuar con el juicio. “No puede haber una diferencia tan abismal”, sostuvo el abogado.
Además, Queijeiro adelantó que junto a Javier Baños analizan iniciar acciones contra profesionales del Cuerpo Médico Forense que participaron de la evaluación anterior y contra médicos del Hospital Tornú. “Jamás reportaron un cuadro de abstinencia”, afirmó.
El episodio que derivó en la nueva evaluación ocurrió el lunes, cuando Álvarez sufrió una crisis nerviosa en el Hospital Tornú mientras intentaban conectarlo por Zoom para que pudiera seguir el juicio de manera remota.
Según fuentes sanitarias, la situación fue “delicada” y “bastante compleja” y requirió la intervención de al menos cinco personas para contener al músico.
“Estaba descalzo y a los gritos. Hubo que solictar la intervención de una guardia psiquiátrica. Un oficial policial constató esa situación”, relató Ezequiel Bauman, secretario del TOC N°29, durante la audiencia.



