Una publicación realizada por un funcionario del Gobierno argentino en redes sociales derivó en un nuevo episodio de tensión con China. Juan Pablo Carreira, director nacional de Comunicación Digital de la Presidencia, difundió un mensaje en el que relacionó a una empresa estatal china y al Partido Comunista de ese país con la tragedia ocurrida recientemente en Nepal.
La publicación generó una respuesta de la Embajada de China en Argentina, que salió al cruce de las acusaciones y cuestionó la difusión de información que, según planteó, no contaba con sustento. El funcionario, conocido en redes sociales como “Juan Doe”, había compartido contenido en el que atribuía responsabilidades a actores vinculados con China por el desastre. La representación diplomática china respondió públicamente y pidió evitar versiones que puedan generar interpretaciones equivocadas sobre la participación de Beijing en los hechos.
La respuesta de la Embajada china
A través de sus canales oficiales, la Embajada cuestionó lo que consideró afirmaciones infundadas y reclamó que no se utilicen situaciones trágicas para realizar acusaciones sin pruebas. El episodio adquirió relevancia debido a que Carreira ocupa un cargo dentro de la estructura de comunicación de la Presidencia. Por ese motivo, aunque sus publicaciones fueron realizadas desde una cuenta personal, sus declaraciones generaron repercusión más allá del ámbito de las redes sociales.
Desde la representación diplomática china remarcaron la importancia de mantener un tratamiento responsable de la información y evitar mensajes que puedan afectar la relación entre ambos países. El cruce se produce en un momento en que el vínculo entre Argentina y China combina diferencias políticas con una importante relación comercial y financiera.
Desde la llegada de Javier Milei al poder, el Gobierno argentino mantuvo una postura crítica hacia el régimen chino, aunque al mismo tiempo buscó preservar los vínculos económicos y los acuerdos existentes. La controversia generada por la publicación de Carreira vuelve a poner esa relación bajo la lupa. Por ahora, el intercambio quedó concentrado en las declaraciones del funcionario y la respuesta de la Embajada, sin que el Gobierno argentino haya anunciado medidas diplomáticas a raíz del episodio.
El caso también reavivó el debate sobre los límites y las consecuencias de las publicaciones realizadas por funcionarios públicos en redes sociales, especialmente cuando sus mensajes pueden ser interpretados como posiciones vinculadas al Estado argentino.



