La investigación por el crimen de Matías Julián Álvarez Guardia sumó una nueva línea luego de que una testigo denunciara ante la Fiscalía que intentaron ofrecerle entre $500.000 y $1 millón para que declarara contra el joven y respaldara una versión de violencia de género. La mujer declaró bajo identidad reservada y aseguró que recibió una llamada desde un número privado o desconocido.
“Vos sos amiga de Victoria, necesitamos que declares a favor de ella y que digas que Victoria sufría violencia de género por parte de Julián”, habría sido el planteo, según explicó el abogado que representa a la familia de la víctima en diálogo con Diario Chaco.
De acuerdo con la denuncia presentada por el letrado, la propuesta incluía un pago de entre $500.000 y $1 millón a cambio de brindar un testimonio que la mujer consideraba falso. “Todo esto está plasmado en su declaración testimonial”, remarcó el abogado.
A partir de la denuncia, el Ministerio Público Fiscal abrió una nueva línea investigativa y solicitó informes a las empresas telefónicas para determinar el origen de la comunicación.
Los investigadores buscan establecer el número desde el cual se realizó la llamada, identificar a su titular y determinar qué antenas registraron el contacto. Estos datos podrían permitir precisar también desde qué zona se produjo la comunicación.
Por el momento, no existen elementos suficientes para atribuir la llamada a una persona determinada ni se ordenaron detenciones.
El abogado fue consultado sobre una eventual participación de la madre de Victoria, pero evitó señalarla directamente. “Nosotros no podemos sacar conclusiones. Lo que podemos decir es que es una voz de una persona adulta, de sexo femenino, una voz suave”, sostuvo.
La testigo también contó que, después de recibir la llamada, intentó comunicarse con un grupo de amigas que aparentemente conocían a la pareja para contarles lo ocurrido. Sin embargo, aseguró que fue bloqueada.
La situación llevó a la mujer a sospechar que otras personas podrían haber recibido ofrecimientos similares, aunque esa posibilidad todavía deberá ser corroborada. Además, aportó nombres, apellidos y domicilios que podrían servir para avanzar con nuevas medidas.
Antes de acudir formalmente a la Fiscalía, la testigo se habría contactado con la madre de Matías para relatarle lo sucedido y explicarle que no estaba dispuesta a declarar algo que consideraba falso.
Para la querella, si se confirma un intento de comprar un testimonio, podría configurarse un delito vinculado con el entorpecimiento de la investigación. “No podemos acusar a nadie porque tenemos que esperar que las pruebas se produzcan”, aclaró el abogado.
Mientras tanto, la causa continúa incorporando pruebas. Entre ellas, se encuentran cámaras de seguridad del Hospital Julio C. Perrando y varias notas que la familia atribuye a Matías, cuya autoría deberá determinarse mediante una pericia caligráfica.



