Desde su lanzamiento en 2005, Google Maps se estableció como una de las plataformas más populares para la navegación. Sin embargo, la herramienta tuvo funciones que muchos usuarios desconocieron, como el acceso a imágenes históricas de calles y paisajes, permitiendo observar cómo cambiaron con el tiempo.
Esta opción, que comenzó a operar en 2007 con la captura de imágenes por parte de los vehículos de Google, ofreció más que sólo entretenimiento. Su uso se extendió incluso a investigaciones policiales y documentales que requirieron un análisis visual del pasado.
Para aquellos interesados en explorar esta funcionalidad, el acceso a imágenes del pasado fue bastante sencillo. En dispositivos móviles, como un teléfono Android o iPhone, se necesita abrir la aplicación de Google Maps, buscar una dirección o mantener presionada una ubicación en el mapa.
Tras ello, se toca la vista previa de Street View y se selecciona “Ver más fechas” para elegir entre las imágenes disponibles. Desde una computadora, el procedimiento fue similar: se accede a Google Maps en un navegador, se introduce una dirección o se hizo clic en un punto del mapa con Street View, donde se pudo cambiar entre las imágenes según la fecha.
Esta función permite un recorrido visual por la historia de cada lugar, facilitando la observación de cambios en la infraestructura, urbanización y naturaleza. Fue especialmente útil para quienes desearon recordar el estado de ciertas calles en el pasado o analizar la evolución urbana de una ciudad a lo largo del tiempo.
A medida que la calidad de las imágenes mejoró, esta herramienta se tornó cada vez más valiosa para arquitectos, historiadores y cualquier persona interesada en el desarrollo de su entorno. Google Maps no se limitó a ser un simple servicio de navegación; se convirtió en una auténtica ventana al pasado y presente de cualquier rincón del planeta.