Estados Unidos busca evitar una escalada entre la Argentina y el Reino Unido por Malvinas

El funcionario de la administración de Donald Trump fue consultado por GB News sobre cuál sería la postura de Estados Unidos frente a un hipotético nuevo conflicto armado en el Atlántico Sur y si Washington respaldaría militarmente al Reino Unido.
Por: #BorderPeriodismo

Estados Unidos pidió a la Argentina y al Reino Unido que reduzcan la tensión en torno a la disputa por las Islas Malvinas. El embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, afirmó que la prioridad de Washington sería desescalar una eventual crisis entre ambos países antes de evaluar cualquier otro tipo de intervención.

Waltz evitó anticipar una definición y señaló que una decisión de ese nivel dependería directamente del presidente estadounidense. “Es una decisión del comandante en jefe”, afirmó el diplomático, quien aclaró que no se adelantaría a una eventual determinación de Trump. Luego agregó: “Creo que buscaríamos desescalar antes de llegar tan lejos”.

El embajador también remarcó los vínculos que Estados Unidos mantiene con ambos países. “Argentina es una gran amiga de Estados Unidos”, sostuvo, mientras destacó la histórica “relación especial” entre Washington y Londres.

  JD Vance visitará la Argentina en noviembre para reunirse con Milei

Consultado específicamente sobre una eventual asistencia militar, Waltz volvió a evitar definiciones concretas: “En términos de cualquier clase de apoyo más allá de eso, se lo dejaré a la Casa Blanca y al Presidente”.

La posición de Trump sobre Malvinas

Las declaraciones del diplomático se producen luego de que Trump generara dudas sobre la postura estadounidense frente al reclamo de soberanía argentino.

A fines de agosto, el presidente estadounidense fue consultado sobre si estaba revisando la posición de Washington respecto de las islas y respondió que analizaba “cada posición”. Más tarde, ante una pregunta sobre una eventual confrontación, puso en duda la capacidad o disposición británica para volver a desplegar fuerzas a tanta distancia, aunque no anunció formalmente un cambio en la política estadounidense.

El primer ministro británico, Andy Burnham, abordó el tema con Trump durante un encuentro celebrado en Nueva York el 22 de septiembre, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

  El Gobierno porteño presentó un proyecto en la Legislatura para reformar el Código Contravencional

“Vamos a mantenernos firmes frente a cualquier amenaza. Defenderemos el derecho de los habitantes de las Falklands a la autodeterminación y a seguir siendo británicos”, declaró Burnham después de la reunión. Según el primer ministro, Trump comprendió la posición que le había transmitido.

El nuevo capítulo de la tensión está vinculado con el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte y desarrollado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.

El Gobierno argentino sostiene que las actividades no cuentan con autorización nacional. El 4 de septiembre inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos y, cuatro días después, amplió los expedientes a otros 15 sujetos.

Además, la Casa Rosada anunció una denuncia penal contra compañías relacionadas con las operaciones y envió al Congreso un proyecto para endurecer las sanciones contra quienes exploten recursos naturales sin autorización argentina.

  Las universidades argentinas retrocedieron en el ranking QS, aunque la UBA se mantiene en el top 10

La disputa volvió a escalar el 28 de septiembre, cuando Javier Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Gobierno a iniciar el procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Según informó oficialmente la Presidencia, el objetivo es impedir la explotación de hidrocarburos a través de Sea Lion y evitar nuevas autorizaciones sobre recursos naturales en los espacios marítimos reclamados por la Argentina.

Navitas controla el 65% del proyecto y Rockhopper el 35%. Ambas compañías sostienen que cuentan con licencias válidas otorgadas por las autoridades de las islas y con el respaldo del Gobierno británico. La primera producción de petróleo está prevista para 2028.

Notas relacionadas
Con tu suscripción al Newsletter de Border Periodismo recibirás emails de cada publicación semanal.
* Recibirás emails de cada publicación semanal