Joanna Wietrzyk, la atleta australiana que ganó una prueba de fitness híbrido y sufrió un episodio de incontinencia gastrointestinal durante la misma, publicó un comunicado en las redes sociales, en el que se disculpó por lo sucedido y anunció que renunciará a su victoria.
Ante la repercusión de las imágenes y los cuestionamientos del público, en primer lugar, la deportista de 24 años pidió disculpas formales al pueblo de China (el evento se realizó en Beijing), a los organizadores y a sus competidores.
A continuación, admitió que debió abandonar la pista y confirmó su renuncia retroactiva tanto a la carrera como a los puntos del ranking. "Reconozco que debería haber tomado otra decisión. Asumo la responsabilidad por haber continuado y lamento profundamente el malestar y la interrupción que ello provocó”, afirmó.
En ese sentido, añadió: “Aprendo de esta experiencia y llevaré esas lecciones conmigo, entre ellas recordar que hay más cosas en la vida que competir y saber cuándo es correcto dar un paso al costado”.
“Gracias a quienes me acompañan, tanto como atleta como persona, en este momento, y a todos los que se acercaron con amabilidad y apoyo. Significa para mí más de lo que puedo expresar adecuadamente ahora. Me tomaré un tiempo para recuperarme, reflexionar y cuidar de mí y de mi familia, lejos del ruido”, concluyó.

Reclamos sanitarios
El sábado, la corredora logró el primer puesto entre 152 participantes con un tiempo de 1 hora, 1 minuto y 23 segundos en la categoría Pro Women, compuesta por ocho kilómetros de carrera y ocho estaciones de fuerza. Como el incidente le ocurrió antes de la mitad del recorrido, realizó los ejercicios restantes con restos de materia fecal en su cuerpo.
Esta situación generó reclamos por parte de otros competidores respecto de la exposición a riesgos de salud en áreas y máquinas compartidas. Por ejemplo, una participante denunció, en diálogo con EFE, la falta de aseo inmediato en las estaciones de entrenamiento, al señalar que la desinfección del recinto se realizó recién al cierre de la jornada.
Ante estas fallas, un grupo de atletas exigió el reembolso del costo de la inscripción, fijado en aproximadamente 150 dólares.
Reformas en el reglamento
A raíz del episodio, la empresa organizadora, Hyrox, emitió un pronunciamiento en el que reconoció deficiencias en la ejecución de las normativas de biocontaminación.
La firma de origen alemán sostuvo que la situación evidenció ambigüedades entre los protocolos médicos fijados para deportistas de élite y los aplicados a eventos masivos, por lo que anunció una revisión integral del reglamento para resolver vacíos normativos en caso de emergencias de salud.
A su vez, repudió los agresiones virtuales dirigidas a la atleta y confirmó sanciones para los usuarios involucrados.
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