El gigante del streaming vuelve a poner el foco en uno de los casos criminales que más impacto tuvo en Estados Unidos en los últimos años con Los asesinatos de Idaho: Pesadilla en la universidad , una serie documental de tres partes que reconstruye el asesinato de cuatro estudiantes de la Universidad de Idaho.
La producción, dirigida por Skye Borgman y con la producción ejecutiva de Joe Berlinger, llegó a la plataforma en julio de 2026 y busca diferenciarse de otras aproximaciones al caso centrándose en el impacto humano y el duelo de las familias.
El 13 de noviembre de 2022, la pequeña ciudad de Moscow, en Idaho, quedó conmocionada por el asesinato de cuatro estudiantes universitarios: Madison "Maddie" Mogen, Kaylee Goncalves, Xana Kernodle y Ethan Chapin. Los jóvenes fueron encontrados muertos en una casa ubicada en el 1122 de King Road, cerca del campus, en un caso que rápidamente comenzó a ocupar titulares en todo el país.
A partir de ese momento, el caso generó una enorme atención pública y una gran cantidad de especulaciones en redes sociales. La serie de Netflix vuelve sobre aquellos acontecimientos y reconstruye la investigación a través de material de archivo inédito, registros digitales y testimonios de familiares y sobrevivientes, entre ellos Steve Goncalves, Kristi Goncalves, Jeffrey Kernodle y Dylan Mortensen.
Uno de los aspectos que distingue a Los asesinatos de Idaho: Pesadilla en la universidad es su intención de recuperar las historias de los cuatro estudiantes más allá del crimen. El documental se acerca a sus familiares, amigos y a la comunidad universitaria para mostrar quiénes eran antes de que sus nombres quedaran asociados a uno de los casos policiales más mediáticos de los últimos años.
La producción sigue el rastro de la investigación, las tensiones con las autoridades, el impacto en la comunidad y el papel de las redes sociales en la cobertura del caso. Sin adelantar conclusiones, la serie invita al espectador a adentrarse en una historia que, más allá de las noticias, dejó una profunda marca en las familias de las víctimas y en toda la comunidad universitaria.





