La empresa británica Rockhopper confirmó que mantiene su objetivo de comenzar a extraer petróleo en las Islas Malvinas durante el primer trimestre de 2028, pese a las sanciones y las medidas impulsadas por el Gobierno argentino. Así lo informó la compañía en su balance de resultados correspondiente al primer semestre del año.
El proyecto en cuestión es Sea Lion, en el que Rockhopper posee una participación del 35%, mientras que la petrolera israelí Navitas, que cotiza en la Bolsa de Tel Aviv, controla el 65% restante. Ambas firmas ya habían ratificado su intención de avanzar con el desarrollo y sostienen que las licencias con las que operan fueron “legalmente otorgadas” por el gobierno de las islas.
Rockhopper is pleased to release its interim results for HY26:
- Operator continues to target first oil for Phase 1 in Q1 2028.
- The updated Sea Lion Independent Reserves report confirmed 2P reserves of 110 mmbbls and 2C resources of 219 mmbbls
- Navitas Petroleum’s… pic.twitter.com/HB4OlKC5ix
— Rockhopper Explo (@RockhopperExplo) September 30, 2026
A principios de septiembre, el Gobierno anunció una serie de medidas que incluyeron la firma de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), una denuncia penal contra petroleras, el envío de una nueva ley de Soberanía al Congreso y la intención de llevar al Reino Unido ante el Tribunal Internacional de Derechos del Mar.
En este contexto, el director ejecutivo de Rockhopper, Samuel Moody, definió el actual escenario como un “período decisivo” para la compañía y ratificó el objetivo de “lograr la primera producción de petróleo para el primer trimestre de 2028” en Sea Lion.
Además, Moody destacó la “reciente ampliación de capital, que garantiza la financiación total hasta la primera producción de petróleo, y el continuo y firme respaldo de los gobiernos del Reino Unido y de las Islas Malvinas”.
La petrolera también hizo referencia a las medidas adoptadas por la Argentina y remarcó el respaldo que recibió tanto del Reino Unido como del gobierno de las islas, que calificaron las acciones de la Casa Rosada como “ilegítimas y carentes de justificación jurídica”.
En ese sentido, Rockhopper señaló que “Navitas, la empresa operadora del proyecto, confirmó que opera en virtud de licencias petroleras válidas, otorgadas legalmente por el Gobierno de las Islas Malvinas -un Territorio Británico de Ultramar con autogobierno- y con el pleno y continuo respaldo del Gobierno del Reino Unido”.
A su vez, la empresa sostuvo que Navitas indicó “que no se prevé que los acontecimientos recientes tengan un efecto significativo en las actividades de desarrollo del proyecto Sea Lion, incluido su calendario de ejecución”.



