En medio de la controversia por los allanamientos a dirigentes sociales por presunta extorsión a beneficiarios de planes sociales, Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero, y Eduardo Feinmann protagonizaron un acalorado intercambio durante una entrevista en vivo.
Esto surgió tras los 27 allanamientos tras las denuncias de que se había "exigido coactivamente a los beneficiarios de planes sociales su participación en marchas y manifestaciones públicas y/o la entrega de una porción del dinero, bajo la advertencia expresa en algunos casos de ‘dar de baja el plan’". Las acciones afectaron a miembros del Frente de Organizaciones en Lucha, Barrios de Pie y el Polo Obrero, generando un fuerte debate sobre los motivos y la legalidad de estos operativos.
Fue así que durante una entrevista, Feinmann confrontó a Belliboni, exponiendo audios de beneficiarios que denunciaban ser extorsionados. El periodista detalló en el intercambio, que hay 28 personas imputadas en la causa, lo que intensificó el clima de tensión.
El cruce comenzó con Feinmann preguntando si Belliboni no tenía miedo de ir preso, a lo que el dirigente respondió con firmeza: "No, hace muchos años que lucho de la misma manera, con las mismas convicciones y métodos. Muchos gobiernos me dijeron que me iban a llevar preso, y ninguno ni siquiera me llevó a juicio".
Feinmann insistió, acusando a Belliboni de aprovecharse de los pobres y obligarlos a marchar:, lo que desató una fuerte reacción del dirigente social: "Por supuesto que es un asco, pero no es algo que haga yo, porque no estoy procesado".
Feinmann, visiblemente exasperado, continuó:
EF: "Vamos, Belliboni, vamos... somos grandes".
EB: "No sé adonde vamos, no sé por qué dice 'vamos'. ¿Usted me está acusando de algo?"
EF: "Vamos, Belliboni, somos grandes..."
EB: "Mire, no es de buen periodista decir mentiras por radio..."
EF: "La gente..."
EB: "Ahora déjeme decir a mí lo que yo pienso. Usted me está diciendo qué piensa de mí, no lo de la causa..."
EF: "No, no, escucho a la gente que..."
EB: "Déjeme hablar ahora... usted me llamó para que yo diga algo".
EF: "Escucho a la gente..."
EB: "¿O me llamó para usted decirme a mí delincuente?"
EF: "No, no le dije delincuente, le dije mala persona, mala persona..."
EB: "Delincuente y mala persona..."
Belliboni también se defendió de las acusaciones, negando haber sido allanado y afirmando que no hay una estructura piramidal en el Polo Obrero. “Yo no fui allanado porque no hay ninguna estructura piramidal”, explicó. Asimismo, se refirió a Jeremías Canteros, uno de los allanados en esta causa, señalando que, aunque es un dirigente del Polo Obrero, no es su mano derecha: “No hay número dos porque no tenemos secretario general, tenemos una mesa que tiene 35 miembros”.
Además, Belliboni denunció la ilegalidad de los allanamientos, realizados de noche, y que las cámaras de seguridad fueron apagadas durante los operativos: “Los allanamientos fueron todos hechos en la ilegalidad porque se hicieron de noche, y nos hicieron apagar las cámaras de seguridad en un local allanado para que no vean lo que están haciendo”.
El dirigente del Polo Obrero también señaló que las acusaciones forman parte de un intento de persecución política y que el verdadero problema radica en la situación social en los barrios: “Acá lo que hay es un intento de persecución política. Acá el problema es de fondo, hay problemas graves, sociales. Hay una situación social en los barrios muy delicada que, después del programa Potenciar Trabajo, del que yo no era partidario, vaciaron los comedores populares”.