El acto por el Día del Veterano y de los caídos en la guerra de Malvinas dejó una controversia que se volvió viral a los pocos minutos del discurso de Javier Milei. En apenas siete minutos de alocución en la Plaza San Martín, el mandatario se refirió a los habitantes de las islas como "malvinenses" y expresó su deseo de que "puedan elegirlo y que se conviertan en argentinos".
"Si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros dejamos en claro que el voto más importante de todos es el que se hace por los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros. Por eso buscamos ser una potencia, a punto tal que ellos prefieran ser argentinos, que no haga falta usar la disuasión o el convencimiento para lograrlo", sostuvo Milei en su discurso.
Las reacciones no tardaron en llegar. Diversos sectores criticaron sus palabras y lo acusaron de alejarse del tradicional reclamo de soberanía argentina sobre las islas, al sugerir que los habitantes de Malvinas deberían decidir voluntariamente unirse al país, un enfoque más cercano a la autodeterminación de los kelpers.
Ante la ola de cuestionamientos, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, salió a respaldar al presidente y a intentar aclarar sus declaraciones. "Lo que él dijo es que, si la Argentina se convirtiera otra vez en un país grande, los kelpers querrían mucho más estar de este lado que del otro lado, pero como una decisión personal", explicó.
En esa misma línea, Francos amplió su postura: "Si vos tenés al lado un país que crece en su producto bruto, que aumenta el empleo y avanza tecnológicamente, como lo fue Argentina a finales del siglo XIX y principios del XX, creo que si los kelpers ven eso, estando tan lejos de Gran Bretaña y tan cerca de Argentina... Yo me acuerdo cuando los malvinenses venían a estudiar acá".
El funcionario insistió en que la clave está en fortalecer al país para que los habitantes de Malvinas vean en Argentina una opción atractiva. "Si conseguimos convertirnos en un país serio y respetado, y dejamos atrás la imagen de nación populista que nos alejó del mundo, esa historia puede cambiar".
Por su parte, el ministro de Defensa, Luis Petri, también intentó despejar dudas y sostuvo que "no se habla solamente de autodeterminación, que no se confunda. Reafirmó el compromiso del Gobierno con el reclamo de soberanía".
En esa línea, aseguró: "El presidente dijo que hasta ellos van a querer ser argentinos porque el país se va a transformar en el más libre del mundo y va a recuperar la senda de la prosperidad. Pero claramente habló de recuperar las Malvinas por la vía diplomática y de no cesar en el reclamo de soberanía".