A dos días de las elecciones en Brasil, Lula se mostró con una remera sobre Malvinas
Con esta acción en el tramo final de la campaña, el presidente ratificó el compromiso histórico del país con el reclamo territorial del Estado argentino.
Con esta acción en el tramo final de la campaña, el presidente ratificó el compromiso histórico del país con el reclamo territorial del Estado argentino.
"No podemos permitir que haya cada vez más personas que, bajo la idea de que están visitando las islas, lo hagan para impulsar una agenda política", afirmó un legislador isleño, de acuerdo a un medio británico.
El funcionario de la administración de Donald Trump fue consultado por GB News sobre cuál sería la postura de Estados Unidos frente a un hipotético nuevo conflicto armado en el Atlántico Sur y si Washington respaldaría militarmente al Reino Unido.
La confirmación se conoció en medio del endurecimiento de la estrategia del presidente Javier Milei en el reclamo por la soberanía argentina sobre el archipiélago.
“No puede haber decisiones unilaterales como las que están ocurriendo”, sostuvo el canciller.
A partir de esa situación, Javier Milei ordenó iniciar procedimientos sancionatorios, denuncias penales y gestiones diplomáticas.
La publicación estuvo acompañada por un comunicado de la Oficina del Presidente, en el que se precisó que el arbitraje se desarrollará bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).
El objetivo del Ejecutivo es impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte a través de Sea Lion y evitar el otorgamiento de nuevos permisos sobre los recursos de la Plataforma Continental Argentina.
El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, aseguró que Londres tiene capacidad para responder ante una eventual acción militar argentina.
La iniciativa generó polémica en Montevideo y preocupación en Buenos Aires, donde se teme que la operación pueda interpretarse como un gesto político en el marco de la disputa por las Islas Malvinas.
Según el Gobierno británico, los habitantes de las islas tienen derecho a “determinar su condición política y a procurar libremente su desarrollo económico, social y cultural”.
Ante la ONU, el mandatario había sostenido que la autodeterminación no resulta aplicable porque, según la posición argentina, “la población fue implantada por la potencia ocupante en un territorio cuya soberanía está en disputa”.
El Presidente aprovechó su discurso ante la Asamblea General para cuestionar a Naciones Unidas por no hacer cumplir sus propias resoluciones y reclamó que Londres vuelva a negociar la soberanía de las islas.
El presidente estadounidense calificó de “terrible” el acuerdo británico sobre el archipiélago del Índico, mientras mantuvo un tono cordial con el premier Andy Burnham al hablar de las islas Malvinas.
Desde la Cancillería recordaron que las actividades de hidrocarburos no autorizadas por la Argentina son ilegales al amparo de las Leyes N° 26.659 y N° 26.915, junto al Decreto N° 868/2026.
“Hay un tremendo patriotismo en Gran Bretaña, que espera un buen liderazgo y el éxito”, agregó Trump.
Londres respaldó a las compañías que desarrollan actividades en las islas y cuestionó las medidas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. También defendió el derecho de los isleños a explotar sus recursos naturales.
El embajador Wang Wei afirmó que Beijing “acompaña el legítimo reclamo” de soberanía sobre las Islas Malvinas durante la recepción por el 77° aniversario de la fundación de China, que se realizó en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Además, pidió “que no haya trasnochados” que piensen en una escalada bélica y destacó la alianza con Estados Unidos.
La Cancillería cuestionó que Londres desconozca la jurisdicción argentina y ratificó que las leyes nacionales continuarán aplicándose “con todo su rigor”.
El documento fue difundido luego de que el gobierno de Javier Milei avanzara con nuevas medidas contra compañías vinculadas a actividades hidrocarburíferas en la zona.
Por su parte, el Gobierno británico mantiene la negativa a conceder autorizaciones para la realización de referéndums independentistas.
Según los denunciantes, la operatoria afecta la soberanía del Estado nacional, el control aduanero y el dominio argentino sobre la Plataforma Continental y la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).
Londres confirmó que reemplazará los cuatro Typhoon que mantiene en las islas por una versión con mayores capacidades de combate.
Los líderes de los principales partidos nacionalistas de los tres territorios se reunirán en Cardiff para firmar un acuerdo que busca coordinar la ofensiva independentista y reclamar nuevos referendos.
La carta describe todo lo sucedido hasta que la corbeta de guerra Clio desembarca en Puerto Soledad y procede tanto al izamiento de la bandera británica como al arriado de la enseña argentina.