La precandidata a diputada nacional de Juntos por el Cambio en la Ciudad, María Eugenia Vidal, le respondió este lunes a la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien el sábado, en ocasión de la presentación de los precandidatos por el Frente de Todos, se refirió al «marketing» y el «coaching» de la oposición, y pareció tener como destinatario a la exgobernadora bonaerense.

«El marketing y el coaching, por favor, se nota cada vez más; al principio era novedoso: carita, saltitos… Todo era novedoso. Acostumbrados a nosotros, que somos rudas y rudos, la novedad del saltito y la cosita era… Con saltitos y risita no vamos a ninguna parte», dijo CFK en Escobar, junto con Axel Kicillof, Alberto Fernández y Sergio Massa.

Organizaciones sociales denuncian maltrato de Alberto Fernández: “Yo soy más militante que ustedes, no me tomen por boludo”

Este lunes, en diálogo con Radio Mitre, Vidal fue consultada al respecto, y se preguntó: «Definamos qué es ser rudo. ¿Decirles imbéciles a la oposición, nazis, fascistas? ¿Sacar a patadas en el culo a los narcos de los barrios o putear por televisión?«.

Sobre su cambio de juriscidcción, Vidal precisió que «no ser candidata en la provincia de Buenos Aires no significa que abandone a los bonaerenses, sino que se promuevan nuevos liderazgos», y que siempre estuvo donde su «convicción» la llevó, «y en general, fue contra lo que los demás pensaban», agregó.

Pobreza: ni con dos salarios mínimos alcanzan a cubrir la Canasta Básica

Por último, anticipó dos ideas de cara a su posible labor legislativa: «Hay que bajar los impuestos a la producción, hay que aliviar a los sectores más castigados, los restaurantes y hoteles, y necesitamos una ley integral que declare la emergencia educativa y que obligue a medir. Cuanto peor estamos, más tenemos que medir porque si no, no sabemos qué evaluar”.

Vidal, de 47 años, fue ministra de Desarrollo Social en la Ciudad, legisladora porteña y vicejefa de Gobierno en el segundo mandato de Mauricio Macri como intendente porteño.

Además: 

Sputnik V: 1,2 millones de personas esperan la segunda dosis hace más de tres meses

¿Elogio o aliento? La sutil diferencia que cambia el enfoque en la crianza