Este lunes, a las 19:00 horas, un grupo de vecinos de Ramos Mejía se manifiesta bajo la consigna «Exigimos Justicia y Seguridad por otra muerte más de un vecino», a raíz del asesinato de Roberto Sabo, de 48 años, crimen que ayer desencadenó una serie de incidentes, de los que incluso fue víctima el ministro de Seguridad provincial Sergio Berni. El epicentro de la protesta será una comisaría local, ubicada a 300 metros del lugar del crimen.

Los policías armaron un cordón sobre la Avenida de Mayo para impedir el avance de los vecinos a la comisaría segunda de la localidad. Los vecinos se manifestaban con cánticos contra el Intendente y el gobernador.

Pasadas las 20, los uniformados arrojaron gases lacrimógenos a los protestantes.

Los hechos

El domingo, alrededor de los 14 un joven de 29 años y una chica de 15 entraron al kiosco de Sabo con el objetivo de asaltar el lugar. En circunstancias que aún no fueron esclarecidas, este comerciante, quien era padre de dos adolescentes mellizos, recibió un disparo en la cabeza y murió en el acto. Luego, ambos delincuentes se dieron a la fuga, tras robarle el auto a un remisero y después, una moto a un repartidor de encomiendas.

Finalmente, los delincuentes fueron detenidos y llevados a la comisaría segunda de La Matanza, que tiene jurisdicción en la zona. Por el hecho, vecinos y comerciantes de la zona, que es una de las áreas de mayor poder adquisitivo del distrito, iniciaron una protesta para reclamar justicia y seguridad, frente a la seccional situada en Avenida de Mayo al 500.

Alrededor de las 21:30, cuando se habían reunido frente a la seccional más de 300 personas, se produjeron algunos tumultos cuando vecinos arremetieron contra guardias de infantería que, munidos con cascos y escudos, se pararon frente a la dependencia para impedir la entrada de los manifestantes.

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Además del crimen de Sabo, los manifestantes protestaron por la cantidad de delitos que se producen en la zona. Varios de los vecinos aseguraron que la zona «está liberada» y señalaron, a modo de ejemplo, que «meses atrás, en una hora y a plena luz del día, una banda robó las ruedas de 25 autos en un trayecto lineal de 7 cuadras».

La palabra de la cuñada de Sabo

Sandra Giglio aseguró ayer que el hombre «era un laburante que le daba todo a su familia», y dijo que los delincuentes le dieron «seis tiros», pero que no le robaron «nada».

«Era un laburante que le daba todo a su familia y tenía dos hijos. Hace 40 años que tienen el kiosco. Creo que primero lo tenía el papá», contó la mujer en diálogo con Jorge Pizarro en el programa «Mejor Ahora», que se emite por Radio Rivadavia. Asimismo, la cuñada de Sabo añadió: «Fue un intento de robo y no robaron nada, dejaron todo adentro del kiosco, hasta el arma dejaron».

El padre y un llanto desconsolado

Entre lágrimas, Pedro afirmó que los autores «arruinaron» y que nunca más va a poder «vivir tranquilo». En un mensaje político, agregó: «Quiero agradecer a Alberto y a Cristina, que largan a los chorros, a todos los asesinos, a los matones, a matar gente buena a la calle. Gracias Alberto y gracias Cristina».

Y añadió:  «Agradezco a mucha gente que viene a saludarme, que hace 40 años que trabajo en la misma cuadra. No sé qué decir. Nunca pensé que me fuera a pasar esto. Quisiera cortarle las manos a quien vote por Alberto y por Cristina. Porque nunca les pasó nada seguramente. Yo no pensé que me iba a pasar esto. Me arruinaron toda la familia, nunca más voy a vivir tranquilo”.

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