En el parque Néstor Kirchner de la localidad bonaerense de Merlo, el Frente de Todos cerró la campaña electoral antes de los comicios legislativos del próximo domingo. Los oradores del evento fueron la candidata Victoria Tolosa Paz, el diputado Sergio Massa, el gobernador Axel Kicillof y el presidente Alberto Fernández. A cinco días de ser dada de alta, la vicepresidenta Cristina Kirchner asistió al acto, aunque mantuvo prudencial distancia con el primer mandatario.

«Pasaron dos años del día en que Cristina propuso que yo encabezara una fórmula junto con ella para cambiar la Argentina. Lo hicimos en este mismo lugar», dijo Fernández al iniciar su discurso. Recordó que, en ese momento, la fórmula presidencial estaba llena «de ánimo», y evocó sus palabras de aquel día:  «Les dije llegamos con Néstor en 2003 y nos habían dejado a los argentinos en medio de un laberinto. Era parecido al que no sabían dejado en diciembre de 2019, con un país endeudado, empresas que cerraban y desocupación. Empezamos a transitar un camino que nos permitiera ir dejando atrás tantos años de dolor, de pérdida. A los 99 días, nos atrapó la pandemia», se defendió.

En esa línea, argumentó que «no hay generaciones que hayan conocido lo que nos tocó vivir», y que «el dolor fue muy grande». Y defendió la cuarentena implementada por su Gobierno: «Tuvimos que enfrentar ese desafío diciendo: la ciencia, como única salida, es quedarnos encerrados y aislados, y ahí le pedimos a nuestro pueblo que nos ayude. Elegimos cuidarlos, cuidar a cada argentino».

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Tras asegurar que la Argentina fue «de los primeros» países «en traer vacunas», y «de los países con porcentaje más alto de su población vacunado», el titular del Poder Ejecutivo confesó que fue «a la elección de septiembre convencido de haber hecho muchas cosas en favor del cambio de la Argentina», y enumeró: «Tuvimos que reconstruir un sistema destruido, que lleguen las vacunas a todos los rincones de la Argentina. Nos ocupamos de ampliar derechos de las mujeres (IVE, asignación por los 1000 días); impuesto a las ganancias para que las empresas más grandes paguen más impuestos que las PyMes; y que los trabajadores, y los trabajadores les dijimos, ¡basta de pagar impuestos a la ganancias!». En ese momento, hubo especiales menciones a Sergio Massa por el proyecto de la rebaja del impuesto a las ganancias y a Máximo Kirchner por el tributo a los más pudientes. Con el dinero recaudado con el impuesto a la riqueza, Fernández explicó que están «reconstruyendo barrios populares» para la «gente que más lo necesita».

Consciene de la difícil posición que atraviesa su Gobierno, el presidente dijo: «Hicimos mucho. No es que no hicimos nada, hicimos mucho. Tuvimos que arreglar el problema de la deuda, lo resolvimos a nuestro modo, no en 5 minutos. Muchos meses tardamos discutiendo con los acreedores privados, pero cuando terminó, se habían ahorrado 37800 millones de dólares que ustedes no deberán pagar en el futuro».

Además, señaló que su Gobierno tampoco resolverá «en cinco minutos» el acuerdo con el FMI, porque si así lo hiciera, le daría «la razón al Fondo en todo lo que pide». «Me tomaré el tiempo que haga falta para encontrar el mejor acuerdo para los argentinos y las argentinas», añadió.

«Pese a todo, sabiendo que un umero importante de argentinos no nos habían acompañado. Me propuse salir a escuchar (Temperley en un colegio), Francisco Álvarez en Moreno, donde algunos vecinos me contaron los problemas que tenían con potabilización y red cloacal; en Tucumán, donde me contaban los problemas que se viven en el norte, Ituzaingo (Pymes), estuve en Florencio Varela; también fui escuchando y dándome cuenta que todo ese progreso que estamos viviendo en una Argentina que está creciendo más de un 9%, creado más de 200.000 empleos, los salarios le están ganando a la inflación, no se recuperan de la pérdida de 2020″.

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«Me di cuenta que muchos conocían de ese crecimiento, y todavía no les había llegado. Los escuché decir: los ingresos no me alcanzan, y nosotros escuchamos e hicimos. Mejoramos las asignaciones familiares, mejoramos la tarjeta alimentar para que las mujeres menores de 14 años que tengan hijos, garantizarle la alimentación; fuimos escuchando, y también escuchamos la preocupación por los precios, y tratamos de discutir con los empresarios, que por favor, había que ponerle un límite al crecimiento sostenido de los precios: hablamos una vez, dos veces, y cuando no tuvimos respuestas, tomamos la decisión y fijamos los precios máximos para que de aquí a enero los precios no se muevan y los argentinos dejen de padecer».

Al mismo tiempo, destacó la medida de su Gobierno de que los jubilados «no paguen más sus medicamentos» por el acuerdo llegado con los laboratorios para congelar los precios hasta el siete de enero. A su vez, se diferenció del Gobierno de su predecesor, Mauricio Macri, en no aumentar las tarifas.

Por todo eso, el primer mandatario aseguró que la Argentina «está avanzando (…) con producción y trabajo», y se reveló «optimista» por el futuro de nuestro país. «Siento que hemos hecho mucho. (…) Creo que debemos seguir en esta senda». Por último, se escudó en la pandemia al decir que la crisis no lo dejó gobernar «del modo ni la velocidad que quería. No hemos podido, porque la pandemia nos ha condicionado», y se definió como «la continuidad de Cristina».

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