Todos los 21 de marzo se conmemora el Día del Síndrome de Down en todo el mundo, una fecha establecida por las Naciones Unidas, que busca concientizar a la población sobre la condición e incentivar la creación de políticas que beneficien el bienestar de las personas que la tengan.

Según la Sociedad de Pediatría Argentina, este día intenta recordar la dignidad inherente y las importantes contribuciones de las personas con disabilidad intelectual como promotores del bienestar. Además, busca una mejor integración por parte de la sociedad, debido a las estadísticas que muestran una triste realidad: La Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA) aseguró en un informe que el 93% de las personas con este síndrome que se capacitan no consiguen empleo.

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Por otro lado, la encuesta realizada en conjunto con otras organizaciones, dio como resultado que sólo el  0.14% de los mayores de edad viven de forma independiente.  La investigación fue realizada también en reclamo por la falta de datos oficiales que hay sobre las personas con síndrome de Down. En ella participaron más de 4.000 personas, 13% procedentes de CABA, el 40 % de la provincia de Buenos Aires y el 47% del resto del país.

Desde la ONU lanzan cada año una palabra clave que tiene el objetivo de sensibilizar a la sociedad en estos casos. Este 2022 se eligió la palabra “#Inclusión”  como una “oportunidad de compartir nuestra comprensión colectiva” y “crear una inclusión real de todos, para todos, en nuestra sociedad”, como esbozaba el slogan anual.

QUÉ ES EL SÍNDROME DE DOWN

El síndrome de Down es una condición consecuencia de una alteración genética. Esta se da por la existencia de material genético extra en el cromosoma 21 al nacer, lo que provoca un desarrollo diferente en el cuerpo y cerebro del bebé. Se estima que esta alteración se produce en uno de cada 1.050 recién nacidos a nivel mundial. 

Síndrome de Down

La alteración o “trisomía”, como es su nombre científico, provoca un deterioro cognitivo de una forma leve o moderada, así como afecciones cardíacas y/o digestivas. Por esto, es necesario el correcto acceso a la atención médica, a programas de intervención temprana y a la enseñanza inclusiva, que son claves para el crecimiento y el desarrollo.

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MÁS DATOS

Los niños y niñas son de los más afectados según las estadísticas del ASDRA. 66% de las personas con síndrome de Down que no tienen Certificado Único de Discapacidad pertenecen a ese rango etario, al igual que el 58% que declararon no tener cobertura médica.

Asimismo, el 48% de las personas que tienen esta condición no ingresaron a la secundaria y 17% ni siquiera ingresaron al sistema educativo. Lo que denota la poca inclusión y atención que el Estado presta a la problemática de estas familias. En escasas oportunidades, logran llegar al nivel terciario o universitario, solo el 3%.

En el aspecto laboral, el 66% de las personas con síndrome de Down no logran tener una formación para un empleo, el 85% están fuera del mercado laboral y del 93% que tuvieron alguna formación no logran acceder a un trabajo. Y esto nos lleva, nuevamente, al primer dato otorgado, sólo el  0,14% de las personas con síndrome de Down logran independizarse.

 

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